Yoga aéreo: descubre una forma diferente de moverte
Cuando vemos por primera vez las telas aéreas, es fácil pensar que necesitamos muchísima fuerza, flexibilidad o experiencia para empezar.
Vemos figuras impresionantes, subidas, inversiones y movimientos que parecen imposibles y pensamos: “Yo nunca podría hacer eso.”
Pero nadie empieza haciendo esas figuras.
Las telas aéreas son una disciplina que combina fuerza, flexibilidad, coordinación, equilibrio, movilidad y control corporal. Y todas estas capacidades se construyen poco a poco con la práctica.
No necesitas estar preparado para empezar. Empiezas para prepararte.

¿Qué son las telas aéreas?
Las telas aéreas son una disciplina en la que utilizamos dos tejidos suspendidos para realizar diferentes movimientos, subidas, posiciones, inversiones y figuras en el aire.
Durante las primeras clases aprendemos desde las bases: cómo agarrar correctamente la tela, cómo colocar nuestro cuerpo, cómo crear apoyos seguros y cómo realizar los primeros movimientos y figuras.
Con el tiempo podemos empezar a combinar elementos, aprender diferentes subidas y transiciones y avanzar hacia movimientos cada vez más complejos.
Pero las telas no consisten simplemente en aprender figuras bonitas.
Mientras estamos en el aire, todo el cuerpo está trabajando.
Un entrenamiento con tu propio peso corporal
Una de las características más interesantes de las telas aéreas es que trabajamos constantemente con nuestro propio peso corporal.
Los brazos y la espalda participan al sujetarnos y movernos sobre la tela, mientras que el core estabiliza el cuerpo y las piernas trabajan activamente en las subidas, bloqueos y diferentes posiciones.
Además, desarrollamos algo que muchas veces olvidamos entrenar: la fuerza de agarre.
Al principio quizá puedas mantener una posición solo unos segundos. Después descubres que puedes permanecer un poco más. Más adelante llega una subida que antes no conseguías.
El cuerpo se adapta progresivamente al entrenamiento.
¿Tengo que ser fuerte para empezar?
No.
Y esta es probablemente una de las dudas que más escucho.
No necesitas ser fuerte para empezar telas aéreas.
Naturalmente, a medida que avanzamos hacia figuras y ejercicios más complejos, la fuerza se vuelve imprescindible. Lo mismo ocurre con la técnica, el control corporal y, para determinados movimientos, la flexibilidad.
Los elementos avanzados requieren preparación y entrenamiento. No podemos saltarnos ese proceso.
Pero no necesitas traer todas esas capacidades contigo a tu primera clase.
Precisamente entrenamos para desarrollarlas.
Empezamos con ejercicios adaptados al nivel de cada persona y construimos progresivamente la fuerza, la técnica y el control necesarios para avanzar de manera segura.
Para llegar a un nivel avanzado necesitas entrenar.Para empezar, solo necesitas decidirte. 🤍
¿Y si no soy flexible?
Tampoco necesitas ser flexible para empezar.
La flexibilidad puede ser necesaria para determinadas figuras avanzadas y puede hacer que algunos movimientos sean más accesibles o tengan una mayor amplitud.
Pero, igual que ocurre con la fuerza, la flexibilidad también se puede entrenar y mejorar.
En las telas no buscamos simplemente ser más flexibles. Aprendemos a combinar movilidad, fuerza y control.
Porque tener mucha amplitud de movimiento sin poder controlarla no es el objetivo.

Coordinación y conciencia corporal
En el aire nuestra relación habitual con el cuerpo y el espacio cambia.
Tenemos que aprender dónde colocar las manos, qué hacer con las piernas, hacia dónde mover la cadera y cómo orientar nuestro cuerpo incluso cuando estamos girados o boca abajo.
Por eso las telas trabajan intensamente la coordinación, la propiocepción y la orientación espacial.
Poco a poco empezamos a entender y sentir nuestro cuerpo de una manera diferente.
Y muchas veces descubrimos capacidades que ni siquiera sabíamos que teníamos.
También entrenamos el cerebro
Aprender telas aéreas significa aprender constantemente cosas nuevas.
Una nueva subida.Una nueva posición.Una inversión.Una secuencia.Una transición entre dos figuras.
Nuestro cerebro tiene que recordar movimientos, coordinar diferentes partes del cuerpo y resolver situaciones que no forman parte de nuestros movimientos cotidianos.
Este aprendizaje motor también supone un estímulo para nuestro sistema nervioso.
Nuestro cerebro mantiene durante toda la vida una capacidad llamada neuroplasticidad: la capacidad de aprender, adaptarse y modificar sus conexiones a través de nuevas experiencias y de la práctica.
Por eso aprender algo nuevo no es solo un reto para nuestros músculos.
También lo es para nuestro cerebro.
Superar el “no puedo”
Para mí, una de las partes más bonitas de las telas aéreas va mucho más allá del ejercicio físico.
Muchas veces vemos una figura y pensamos:
“Yo no puedo hacer eso.”
Lo intentamos.
No sale.
Practicamos.
Volvemos a intentarlo.
Y un día, sale.
Las telas nos enseñan que progresar no significa hacerlo todo perfectamente desde el primer día.
Significa aprender, practicar, equivocarse, volver a intentarlo y descubrir poco a poco de lo que nuestro cuerpo es capaz.
Y esa sensación de conseguir algo que unas semanas o unos meses antes parecía imposible es difícil de explicar hasta que la experimentas.

Jugar también es para adultos
De pequeños hacemos cosas nuevas constantemente.
Subimos, saltamos, giramos, nos colgamos, perdemos el equilibrio y volvemos a intentarlo.
De adultos dejamos de hacerlo con mucha más frecuencia.
Las telas nos permiten recuperar parte de esa curiosidad y juego, pero al mismo tiempo estamos entrenando.
Nos movemos, aprendemos, pensamos, probamos y nos enfrentamos a nuevos retos.
Porque hacer ejercicio no siempre tiene que significar repetir movimientos de manera automática.
También puede significar jugar, descubrir y aprender.
¿Las telas aéreas son solo para jóvenes?
No.
Puedes empezar de adulto aunque nunca hayas practicado una disciplina aérea, gimnasia o danza.
La fuerza, la movilidad, la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación pueden entrenarse y mejorar a cualquier edad.
Naturalmente, cada persona parte de un punto diferente y el entrenamiento debe adaptarse a su condición física, experiencia y necesidades.
No todos progresamos al mismo ritmo, y tampoco tenemos que hacerlo.
30, 40, 50, 60+… empezar algo nuevo no tiene una edad determinada.
¿Qué puedes trabajar con las telas aéreas?
Con una práctica regular puedes desarrollar:
fuerza de brazos y espalda
core y estabilidad
fuerza de agarre
flexibilidad y movilidad
equilibrio
coordinación
propiocepción y conciencia corporal
orientación espacial
control corporal
confianza en tu propio cuerpo
Y hay otra parte difícil de medir, pero muy fácil de sentir: la diversión y la satisfacción de aprender algo nuevo.
Tu primera clase de telas aéreas
Si nunca has probado las telas, no tienes que saber qué hacer antes de venir.
Para eso está la clase.
Empezamos desde cero, aprendemos las bases y avanzamos paso a paso.
No tienes que demostrar nada.
No necesitas experiencia.No necesitas llegar fuerte.No necesitas llegar flexible.
La fuerza se construye.La flexibilidad se trabaja.La técnica se aprende.La confianza llega con la práctica.
Para empezar solo necesitas dar el primer paso
Los movimientos avanzados llegarán después, cuando tu cuerpo esté preparado para ellos.
Ahora solo necesitas permitirte empezar.
¿Te animas a volar conmigo? ✨
Ven a probar una clase de telas aéreas y descubre una forma diferente de entrenar tu cuerpo, desafiar tu mente y divertirte mientras aprendes.
Para avanzar necesitas practicar.Para empezar, solo necesitas decidirte. 🤍




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